Category Archives: Embarazo

Evitando las infecciones urinarias durante el embarazo

Según la ginecóloga obstetra Julie Salomón, cuando una mujer está embarazada, su sistema inmunológico es más débil, por lo tanto, se vuelven más susceptibles a las infecciones respiratorias, pero también urinarias y vaginales. Aprende a prevenir estas complicaciones durante este importante periodo con los siguientes ‘tips’.



El primer consejo de la doctora es lavarse constantemente las manos y, en esta época del año, hacerlo más de lo normal, si no lo haces con un jabón usa un gel a base de alcohol, también deben abrigarse para evitar que afecten los cambios de temperatura.

Pero hay que tener especial cuidado con las infecciones vaginales porque en este periodo se presentan más frecuentemente por todos los cambios corporales. Una embarazada se alimenta diferente, tiene que usar ropa distinta a la habitual, tiene muchos cambios hormonales y muchas modificaciones a su rutina. Por eso, la doctora recomienda usar ropa holgada, de algodón, alimentarse lo mejor posible y sobre todo, beber muchos líquidos.

Vías urinarias

La experta explica que hay que tener especial atención con las vías urinarias porque las complicaciones pueden surgir cuando no se distinguen las ganas frecuentes de ir al baño por la posición que tiene el bebé en el vientre (cerca de la vejiga de su mamá), con los síntomas de una enfermedad en esta zona. Es tan importante el cuidado que se debe tener con estas infecciones que si no se atienden y progresan, pueden ocasionar un parto prematuro con todo lo que conlleva.

Por esta razón, lo mejor según Julie Salomón, es la prevención. La experta afirma que, incluso después del embarazo, se pueden prevenir otras enfermedades como el cáncer de mama ya que, aunque no lo creas, amamantar a tu bebé reduce en gran medida las probabilidades de padecerlo pero, si hay antecedentes del cáncer en tu familia, lo mejor es que acudas a chequeos con tu médicos a partir de los 35 años. Aunque sientas que no corres peligro, nunca olvides autoexplorarte, recuerda, prevenir es mejor que lamentar.

Algunos consejos sobre las alergias durante el embarazo

Se suele decir que ‘la primavera, la sangre altera’ y aunque parezca mentira es un dicho que no debemos tomar muy a la ligera. Obviamente, la primavera no tiene nada especial que nos haga sentir estresados, sin embargo, es la época en la que aparecen casi todas las alergias que existen relacionadas con las plantas, puesto que es el momento del año en que se encuentran en su esplendor y, esto, nos ‘altera’ en cierta manera.

A pesar de son unos meses imposibles para algunos, la cosa se complica en el caso de las mujeres embarazadas. A todas las molestias propias del embarazo, se unen los síntomas de la alergia y el inconveniente de no poder tomar los medicamentos habituales para combatirla. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo debe afrontar nuestras alergias durante el embarazo? En este reportaje, te lo contamos.



Factores que desencadenan las alergias
Lo primero que debe hacer una mujer embarazada que de por sí es propensa a sentir alergia por cualquier factor, es evitarlo. Sin embargo, a veces desconocemos qué es lo que nos puede provocar una alergia desconocida hasta el momento, por lo que nunca está de más recordar los principales factores que pueden desencadenar una alergia.
La mejor recomendación es evitar sustancias como el polvo, el polen o algunos olores fuertes como puedan ser el del cloro, perfumes fuertes e incluso el detergente que usamos al lavar la ropa. Además de esto, tenemos que evitar acercarnos a cosas que sabemos que ya nos dan alergia y tener mucho cuidado con la alimentación que seguimos. El marisco es el alimento que más alergias produce en el cuerpo y sus reacciones pueden ser bastante graves en lo que respecta al sistema respiratorio.

Cómo afecta la alergia al feto
Normalmente, las alergias no afectan directamente al feto. Sin embargo, los medicamentos que se suelen utilizar para paliar los síntomas que de ellas se desencadenan sí pueden causar algún efecto en el futuro bebé. Lo mejor que puedes hacer, en este sentido, si ya de por sí eres alérgica, es comunicar tu estado al ginecólogo y al alergólogo para que tengan controlada tu alergia durante estos meses. La mayoría de expertos coinciden en que no tienen por qué haber complicaciones ni para la futura mamá ni para el bebé que espera.

Qué hacer para sobrellevar la alergia

Aunque normalmente tengas una medicación establecida durante la primavera, para combatir tu molestia alergia, no uses estos fármacos por tu cuenta durante el embarazo. No todos los antihistamínicos pueden tomarse sin que repercuta en el feto, por lo que los mejor es que consultes con el médico.
Existen algunos rutinas que pueden ayudarte a sobrellevar mejor la alergia. En primer lugar, evita salir o ventilar las habitaciones a primera hora de la mañana o a última de la tarde (es cuando mayor cantidad de polen hay). Mantén limpios los ambientes de la casa e intenta no estar presente durante las limpiezas generales, sobre todo en cuanto al polvo se refiere.
Cuida tu dieta y continua con los hábitos de ejercicio en tu rutina. Por supuesto, evita la automedicación y la exposición al humo del tabaco. No bastan con que la mujer embarazada no fume, la exposición pasiva puede ser tan perjudicial como la activa y está demostrado que puede provocar futuras alergias en el niño.

Algunas consideraciones si eres madre después de los 40 años

Se suele decir que la edad ideal para el embarazo se encuentre entre los 20 y 30 años. Sin embargo, la realidad es que las madres españolas, cada vez retrasan más la edad para ser madre, cuya media se encuentra actualmente en los 31 años. La crisis económica, la inestabilidad laboral, o la dificultad para comprar una casa, son las razones más habituales para retrasar el embarazo.

Lo cierto es que la naturaleza prepara el cuerpo de la mujer para ser madre joven, pero la edad ideal es aquella en que la pareja esté lo suficientemente madura como para tomar una decisión tan importante como la de tener un hijo, si puede ser antes de los 40 años mejor, pero, sino, ¿por qué no intentarlo?



Aunque lo habitual es tener una impresión bastante negativa sobre el embarazo después de los 40, no todo es tan malo como parece. Ser una madre madura también tiene sus ventajas. La mayor de ellas es precisamente la madurez. El hecho de haber esperado a tener hijos supone haber madurado como persona, tanto en los profesional como en las relaciones de pareja, lo que proporcionará muchos beneficios en la crianza del futuro bebé.

Por otro lado, algunos estudios han probado que las madres de más edad toman decisiones más inteligentes como madres. Están más preparadas para dar el pecho y tienen muy en cuenta factores relativos a la alimentación de sus hijos. Por no hablar de los beneficios económicos que reporta el hecho de haber podido ahorrar durante los años que hemos esperado para ser madre.

Tener un hijo a los 40 no implica obligatoriamente sufrir complicaciones durante el embarazo. Sin embargo, a partir de los 40, la mujer comienza a desarrollar una etapa de madurez física y psicológica en la que se pueden producir enfermedades como la hipertensión arterial, diabetes, colesterol o derivados de la alteración de la función tiroidea.
Por eso, durante el embarazo a esta edad hay una mayor probabilidad de sufrir preclampsia (hipertensión inducida por el embarazo), diabetes gestacional e incluso parto prematuro o recién nacidos con bajo peso. Por último, debemos tener muy en cuenta el riesgo de alteraciones cromosómicas. El riesgo de síndrome de Down en recién nacidos aumenta a partir de los 40 años, pudiendo variar en seis años de 1:26 a 1:98, situándose en los 30 años en 1:11.

A pesar de las posibles complicaciones, es importante saber que muchas de ellas pueden prevenirse con un correcto control prenatal y sobre todo cumpliendo rigurosamente las indicaciones que nos de nuestro médico. Por otro lado, es vital preparar nuestro cuerpo ante el embarazo. Una buena alimentación, algo de actividad física, estabilidad emocional y un descanso adecuado son la mejor fórmula para un embarazo saludable a cualquier edad.

Muchas mujeres sienten que no deben ser madres después de los 30 años por culpa de la presión social. Sin embargo, no tenemos que tener tan en cuenta la opinión de quienes nos rodean a la hora de ser madres. Tener un hijo es una decisión muy personal que compete principalmente a la pareja, por lo que tiene que estar muy meditado y no condicionado por factores externos.
Lo principal es sentirse preparada. En ocasiones la presión provoca la llegada de un nuevo miembro a la familia que no se desea. Cuidar de los niños es una responsabilidad muy grande, por lo que no es un problema ser madre a los 40 si antes no hemos estado preparados.

La vacuna antigripal y el embarazo

Un estudio realizado sobre una decena de miles de mujeres en Noruega demostró que la vacunación antigripal en el embarazo no aumenta el riesgo de muerte fetal uterina.

Aunque las muertes fetales no fueron frecuentes durante el estudio, éstas fueron más comunes en las embarazadas con gripe.
“La vacunación per sé no estuvo asociada con una mayor mortalidad fetal y habría reducido el riesgo de muerte por influenza durante la pandemia” del 2009, sostuvo el equipo de la doctora Siri Haberg, del Instituto Noruego de Salud Pública de Oslo.
El doctor Jon Abramson, del Centro Médico Bautista de Wake Forest, en Carolina del Norte, y que no participó del estudio, dijo que ya se sabía que la influenza puede ser inusualmente peligrosa en las embarazadas.
“La tasa de hospitalización es cuatro veces mayor en las embarazadas que en las mujeres de la misma edad que no están embarazadas”, declaró.
Con algunas excepciones, los Centros de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recomiendan que toda la población mayor de seis meses de vida se vacune contra la gripe, incluidas las embarazadas.
El nuevo estudio, publicado en New England Journal of Medicine, abarcó la pandemia de la gripe H1N1 en otoño e invierno boreal del 2009 y se realizó después de la aparición en los medios de más de 30 casos de muerte fetal tras el uso de la vacuna.
Hasta entonces, a las embarazadas de Noruega no se les recomendaba vacunarse contra la gripe. Durante la pandemia, el 30 por ciento de la población noruega se infectó con el virus de la gripe.
La vacuna estuvo disponible a partir de octubre del 2009 y se aplicó durante el segundo y el tercer trimestre de gestación. No fue infalible, pero redujo un 70 por ciento el riesgo de que las embarazadas tuvieran gripe.
Entre casi 26.000 embarazadas vacunadas, hubo 78 muertes fetales (o 3/1000 embarazos), comparado con 414 muertes fetales (o 5/1000 embarazos) fetales entre las 87.000 embarazadas sin vacunar.
Al concentrarse en las mujeres con influenza, el riesgo de perder el embarazo o de tener un mortinato fue casi el doble que en las mujeres sin vacunar.
En todas las mujeres, la inmunización durante el período estudiado redujo un 12 por ciento el riesgo de muerte fetal, una diferencia que para los autores podría atribuirse al azar. El equipo no halló pruebas de que la vacunación elevara el riesgo de tener un parto prematuro o un bebé con bajo peso al nacer.
“No hallamos evidencia de que la vacunación antigripal de las embarazadas aumente el riesgo de muerte fetal”, informaron los autores. Aun así, la infección con el virus de la influenza fue riesgosa: el peligro de que el bebé muriera casi se duplicó en las embarazadas con influenza diagnosticada clínicamente”.

Los beneficios del dolor de parto

El dolor de parto es necesario. No debe eliminarse de forma protocolaria pues se privan madre  hijo de experiencias y hormonas muy importantes.


Gracias al dolor se producen las endorfinas naturales en la mamá y llegan al bebe, ayudándote a soportar el proceso de nacimiento. La molestia que desencadena el parto provoca una serie de ritos que une emocionalmente la madre y el hijo, poniendolos en un estado de conocimiento disipado que luego se convierte en una alerta cuando el niño nace. 

Por paradójico que parezca, el dolor es necesario para sobrellevar el parto.

El ejercicio durante y después del embarazo es importante

Mantenerse con buena salud durante el embarazo es fundamental. Si no hay riesgo, el ejercicio controlado por profesionales es una manera eficaz de activar los músculos, controlar el ritmo respiratorio y hacer una vida lo más normal posible. 

Sin tener que prepararnos como si fuéramos a participar en una competición, el ejercicio antes del parto está recomendado por médicos y matronas. Si su intención es no dejar que la inactividad se apodere de su cuerpo durante nueve meses, lo ideal es ponerse en las manos de un profesional. Es una etapa delicada y no puede tomarse a la ligera.



El equipo de profesionales de la Clínica del Doctor Aguirre de Cárcer, imparte un Curso de Preparación a la Maternidad, encaminado a la preparación, pero no únicamente al día del parto, tanto en el ámbito teórico como en el práctico. La importancia de realizar ejercicios antes del alumbramiento lo vinculan a los beneficios que proporciona antes, durante y después del parto. 

El equipo de médicos y matronas de esta clínica  afirma que el ejercicio y las clases, “además de proporcionar buena forma física, permiten un conocimiento exhaustivo de todo el proceso del parto y posparto, y de lo que va a ocurrir en esos momentos, lo que lleva a la gestante a tener unos menores niveles de ansiedad. No sólamente durante el alumbramiento, por el mayor conocimiento del proceso, sino también en la fase previa en la que muchas mujeres se encuentran angustiadas”.

Práctica saludable

Caminar no entraña ningún riesgo y es una de las prácticas más saludables y recomendadas, según los especialistas. Los ejercicios de preparación al parto son otra de las actividades más comunes durante la fase final del embarazo. Sin embargo, nuevas técnicas se suman a mantener la forma durante esta etapa de la vida: el pilates es una de ellas.

Lo que advierten todos los profesionales es que no se pase de la “nada al todo”. Si la futura madre no es una habitual de los deportes o del ejercicio en general, es mejor que se plantee esta nueva etapa como una iniciación, sin obsesionarse por tensar los músculos antes de tiempo ni por las consecuencias del inevitable aumento de peso. El “movimiento” es saludable tanto para el bebé como para la madre, pero realizado bajo supervisión y sin que suponga un elemento de estrés adicional.

Ana Aguilar es bailarina, monitora de pilates y próximamente dará a luz a su primera hija. “Es muy típico que a mitad del embarazo le recomienden a una mujer que comience a hacer ejercicios de pilates por los beneficios que reporta. Pero lo ideal sería que la gimnasia fuera ya parte de su vida antes de quedarse embarazada”. “En cualquier caso -comenta- si no es así, no se trata de un inconveniente, pero sí habría que trabajar de una manera personalizada”.

Como ella misma indica entre sonrisas, “es evidente que esta práctica es muy buena para embarazadas. Yo no sólo he seguido dando clases sino que he realizado de manera constante ejercicios de forma controlada por otros monitores”.

Apps para darle seguimiento a tu embarazo

La aplicación para el embarazo que ha desarrollado Hero Baby nos parece completa y muy práctica. La hemos estado probando un buen ratito y descubriendo todas las funcionalidades que tiene. Puedes descargártela para iPhone, iPad y también para dispositivos Android.



 ¿Qué es lo que nos parece más útil? Que tienes información semana a semana del embarazo, que puedes compartir las ecografias en tus redes sociales, realizar ejercicios recomendados, elegir tranquilamente el nombre del peque, incluso tienes un localizador de hospitales y un contador de contracciones! Una vez nazca el bebé si realizas la primera foto puedes enviarla directamente desde la aplicación tanto por email como mensajes y compartirlo en tus redes sociales.

Algunos consejos para perder peso después del embarazo

Durante mi primer embarazo engordé 50 libras. La doctora me había pedido que por favor no me excediera de 30, pero yo (no sé por qué, quizá inspirada en las famosas) confiaba en que perdería el excedente en poco tiempo. Me equivoqué y mucho.



A los 10 meses de tener a Emma, y aún con unas 20 libras demás (pendientes del bajar del embarazo) quedé embarazada de Anna.

Esta vez no necesité advertencias de nadie para entender que no podía engordar demasiado. Con Anna llegué a subir 30 libras y las últimas 4 me las engordé prácticamente ya la última semana.

Pero claro, 30 de Anna, y 20 que me quedaron de Emma: otra vez 50 libras arriba. La segunda vez al menos sabía lo dificultoso que era bajar de peso, de manera que mis expectativas fueron más bajas y aceptación más alta.

En Agosto Anna cumple 2 años y si bien antes que cumpliera 1 ya había perdido las 30 libras que me engordé sabiamente, aún hoy tengo 15 del primer embarazo que yo digo “están aferradas” a mi cuerpo.

No puedo decir que acepté mi nueva figura y menos en verano. No me siento a gusto con este peso, ni con la idea de que no logre bajarlo pronto. Y la presión no viene de afuera. No es porque las famosas bajan 60 libras en dos meses yo crea que lo haré también. Eso me lo creía antes, ya no. Simplemente quiero mi cuerpo de antes, ese del que me quejé tanto y el que ahora añoro.

Esta semana salió un reporte que me dio un poco de tranquilidad porque confirma un poco lo que todos deberíamos saber: que las mujeres normales (que no tienen personal trainer diario ni 20 niñeras) tardan un promedio de 409 días en perder el peso del embarazo y recuperar su “mojo”, es decir sentirse como se sentían antes de todo el cambio hormonal que implica un embarazo y una vida post parto.

También vi como un grupo de mamás de Connecticut posaron con sus panzas al aire para enfrentar la obsesión que tienen los medios con los cuerpos post baby de las famosas y la idea mediática de que bajar de peso tras parir debe ser una “obligación” de las mujeres.

Es indudable que por estos días el peso del embarazo es una cuestión de mucho peso y con todo lo que implica la maternidad, tener que lidiar con esa “cuestión” es desgastante.

Pero en este camino hacia la “normalidad” he aprendido algunas cosas, que comparto con ustedes, quizá sirva de ayuda para esas mamás que (como yo) aún batallan con el peso excedente:

1-Recuerda lo que has pasado: cambios hormonales, físicos, horas sin dormir, nuevas rutinas, pocos amigos, poca vida social. Han sido tiempos “diferentes”. Poco a poco las cosas se irán normalizando.

2-Piensa en tu salud: como mamá quieres estar lo mejor posible para compartir tiempo con tus hijos y estar con ellos (al menos yo quiero eso) en condiciones de disfrutarlos, apoyarlos, y motivarlos.

3- Busca ayuda: sip, todas las necesitamos (ya sea con un médico, un psicólogo, un nutricionista, o un maestro buda).

4-Ponte metas cortas y realistas: 20 libras en un mes suena bien, pero no es factible. Cinco en dos meses seguro lo logras.

5- No pienses que no bajarás de peso: Yo se que perderé este peso, pero no se cuándo. Lo antes posible. Lo cierto es que cuando más me relajo, más fácil bajo, cuándo más me obsesiono, más me estanco.

6-Busca un compañero o compañera de metas: quizá te funcione más salir a correr con un amigo, o ir a caminar con la vecina.

7- No desesperes: hay días en los que todo parece taan difícil, pero eso se pasa. Mañana será otro día…

8- No te compares: no todas somos Heidi Klum. No es natural ni real perder el peso tan rápido. Ya te lo dirá el médico.

9- Quiérete a tí misma: la autoestima es el motor para arrancar, para seguir y para triunfar.
10- Sonríe:, no eres ni la primera, ni la última mujer que no bajó de peso rápidamente tras tener hijos.

Yo confío en que en un par de meses podré contarles como bajé al menos 5 libras y compartir otro logro en este mundo de la maternidad que tiene cosas tan maravillosas como desafiantes.

Las hormonas durante el embarazo los 2 primeros trimestre

La revolución hormonal y el aumento de peso durante la gestación cambian el cuerpo de pies a cabeza, así como el humor, la energía y las emociones.



Primer trimestre

Al principio la mamá se siente cansada y necesita dormir más. Es una defensa del organismo, que se prepara para superar este período crítico. Cuando sientas excesivo cansancio, la solución es simple, trata de descansar y seguir una dieta equilibrada.

Algunas embarazadas sienten gran apetito, otras son incapaces de probar bocado y hasta pierden peso. A medida que el cuerpo se adapte al nuevo estado, estas sensaciones se atenuarán sobre todo porque las molestias muy pronto se compensan con la llegada de un momento mágico: la primera ecografía.

En los primeros meses, la forma de nuestro organismo no cambia sustancialmente, pero en el tercer mes, el abdomen empieza a abultarse levemente. Llega el momento de seleccionar la ropa más cómoda, pues las prendas apretadas no son aconsejables porque pueden dificultar la circulación.

Ante todos estos cambios, las mujeres se ponen más sensibles. No tienes que dejar de hacer lo que te gusta como practicar tu deporte favorito o privarte de ir a fiestas.

Segundo trimestre

Cuando se pasa al segundo trimestre, nuestro cuerpo comienza a pesar más. Nadar o simplemente flotar en el agua, es una sensación maravillosa. Además, hacer ejercicio, es bueno para mantener un ánimo óptimo y descargar tensiones. 

Con frecuencia, la mujer puede preguntarse si le sigue gustando a su pareja, puede sentirse insegura y con baja autoestima.

Las relaciones íntimas en la futura mamá sientan bien y son relajantes sobre la pelvis, sin embargo, puede ser que durante estos meses no sientas ganas de hacer el amor ¡Tú mandas!


Consejos para ejercitar tus senos durante el embarazo



Sabemos que lo principal durante el embarazo es la salud de la madre y del bebé pero el deseo de ser una mamá feliz incluye sentirse bien con la propia apariencia. Aquí te enseñamos cómo con algunos trucos y ejercicios, puedes lucir unos pechos esculturales y sentirte super sensual aún estando en la dulce espera.
Cómo cuidarlas 

Puedes nutrir la piel de esta zona aplicándole cremas con vitamina E que mantienen la elasticidad y previenen la aparición de estrías o incluso cremas anti-estrías especiales que se aplican con masajes. Otras opciones son el aceite de oliva y las cremas hidratantes. También ten en cuenta que debes cuidar tu pecho llevando siempre un sujetador de tirantes anchos adecuado al cambio de volumen.

En la variedad está el gusto

A algunas embarazadas lucir un lindo escote les encanta, sin embargo, aquellas con el pecho más grande pueden sentir molestias por el peso excesivo. Si este es tu caso, lo principal es usar sujetadores adecuados, que aseguren un buen soporte para proteger los que tejidos naturales de la gravedad.

“¡A mí se me han puesto los senos como melones ¡El que está encantado es mi marido pero a mí me hace poca gracia porque pienso que cuando me suba la leche aún crecerán más ¡Diós mío! Espero que después vuelvan a su estado natural…” dice Cinthia, embarazada de 6 meses.

Si, en cambio, estando ya en el segundo trimestre de embarazo, aún no has notado un crecimiento pronunciado de tus pechos, ya sabes que no es demasiado importante pues lo que verdaderamente es relevante es que produzcas la leche para tu bebé. 

Desde el punto de vista estético, aunque no lo creas corres con cierta ventaja pues al tener pechos pequeños durante el embarazo no corres el riesgo de tener estrías más adelante, como sí les sucede a las embarazadas de pechos grandes.

“Sé que no a todas les crecen igual, pero me da rabia no lucir al menos en esta etapa, unas buenas ‘bubis’. De todos modos, el otro día lo comentaba con mis amigas y fíjate que nunca estamos contentas, las más planas envidiamos a las pechugonas y ellas estaban absolutamente horrorizadas de que les crezcan aun más…” comenta Sabrina, embarazada de cinco meses.

Regalos que le puedes hacer a una futura mama

Si tienes que regalar algo a una amiga embarazada o si eres tú la futura mamá, aquí te mostramos el top ten de los regalos que te harán quedar de maravillas o que, en todo caso, disfrutarás a pleno mientras esperas la llegada de tu bebé.



1. Ropa  
Se escucha decir con frecuencia a las embarazadas comentarios como “…apenas tengo que ponerme pero me da rabia comprarme ropa porque pienso que luego no la usaré mas… Mi madre me regalo un vestido y unos leggins premamá y me encanto el detalle” (Georgina, embarazada de 7 meses).

Así es que si tienes que hacer un obsequio,  puedes optar por un básico como un par de jeans,  un sweater o un vestido premamá siempre y cuando sean de diseño actual, o un accesorio de moda  que haga lucir súper moderna  a la futura mamá.

2. Artículos para la habitación del bebé  

En general, si falta mucho para que el bebé nazca puedes darte el lujo de elegir objetos de decoración y accesorios que no necesariamente sean imprescindibles o verdaderamente funcionales. Ya llegará el momento de salir corriendo a comprar pañales…

Existen muchos negocios especializados en productos enteramente artesanales que dan un aire cálido y bohemio al ajuar del bebé.

Allí encontrarás  obsequios como  ropita, blanquería, mochilas, cortinas, bolsos cambiadores, guardapañales,, Porta Enfant, bolsilleros, lámparas, adornos y muchas cosas más.

En la mayoría de los negocios de artículos para bebés tienen ajuares presentados en cajas de madera , muchas veces pintadas a mano ( y por eso ¡sirven también como parte de la decoración! ) otros ajuares vienen en canastos envueltos con los característicos tules y cintas de seda. 

También encuentras en lugares así, una infinidad de exquisitos productos para combinarlos a tu medida, por ej., portarretratos, carteles con el nombre del recién nacido y almohaditas patchwork para embellecer el moisés.

3.Gimnasia y estética corporal

Puedes regalar  también un maravilloso y relajante día en un spa para disfrutar de  masajes, drenaje linfático, exfoliación…incluso puedes incluirte en el regalo ¡como acompañante!

Algo más original puede ser inscribir a tu amiga en su dulce espera  en un plan de estética integral para embarazadas, se trata de paquetes de clases grupales o individuales para ejercitar el cuerpo  en este momento tan especial. 

Estos planes incluyen esferodinamia, acuagym , yoga y elongación) 

4. Cursos preparto

Inscribe a tu amiga en un curso o taller preparto. Si se trata de una mamá primeriza va a apreciarlo de veras.  

Existen algo denominado “Preparadora corporal Sistema Natal” que incluye ejercicios para el parto en el que las parejas de las mujeres encintas pueden participar y de este modo sentirse incluidos en el proceso del nacimiento.

También se dan frecuentemente charlas para futuros padres que pueden ser una opción interesante a la hora de elegir un obsequio.

5. Libros

En cualquier librería encontrarás publicaciones sobre el embarazo y guías para padres, que informan sobre lo que le pasa a la mujer, su bebé e incluso el papá, antes y después del parto.

Un buen libro es un regalo relativamente económico y práctico que puede ser de gran ayuda en cuanto a la planificación del nacimiento, gestación, lactancia, posparto y los primeros meses del bebé.  

6. Fotografía para embarazadas

El embarazo  es un momento ideal para guardar imágenes inolvidables y únicas. Puedes obsequiar una sesión fotográfica que capturará uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer y hará que ella se sienta especial.

Puedes optar por fotos de estudio, en este caso tu amiga deberá ir hasta el lugar, tenlo en cuenta para no buscar un fotógrafo muy alejado de su vivienda, o en todo caso, puede tomarse las fotos en su propia casa o en un lugar abierto con un lindo paisaje, por ej., un parque.

Como cuidar al bebe de la diabetes

Entre el 2 y el 5 por ciento de todas las mujeres embarazadas desarrollarán diabetes gestacional, un tipo de diabetes que ocurre sólo durante el embarazo, y que las hace mayormente propensas a desarrollar diabetes tipo II luego del parto y puede afectar al bebé si no se toman las medidas adecuadas.

Con todos los tipos de diabetes el organismo es incapaz de utilizar adecuadamente la glucosa, un azúcar simple que el cuerpo convierte en energía. Las diferentes células del cuerpo utilizan la glucosa con la ayuda de la insulina, producida por el páncreas.



En la diabetes gestacional, las hormonas del embarazo bloquean la capacidad de la insulina para hacer su trabajo. Cuando esto sucede, la glucosase acumula en la sangre de la embarazada y si esta situación no se controla la diabetes gestacional puede perjudicar tanto a la madre como al feto. De ahí la importancia de realizarse los chequeos y pruebas necesarias durante el embarazo.

Normalmente la diabetes gestacional es transitoria y desaparece después del parto, pero algunos estudios indican que puede tener efectos prolongados tanto para la madre como para el bebé. Afortunadamente hay medidas de prevención eficaces que puedes tomar.

Cuidado con cuanto comes durante el embarazo

Muchas mujeres embarazadas creen que por estar esperando bebé deben o pueden comer todo lo que se les ponga enfrente. Sin embargo comer una dieta sana y de calorías controladas en el embarazo ayuda a prevenir el aumento excesivo de peso y a reducir el riesgo de complicaciones, informan investigadores británicos. 

De acuerdo con el estudio, las mujeres embarazadas tienen que seguir una dieta sin llegar a los excesos. Toda futura mamita pasará por la etapa de los “antojos” y más tratándose de pastelillos, frituras y todo aquello alto en calorías, lo importante es saber controlarse, aseguran los doctores.

Comer sanamente y en raciones moderadas no afecta al bebé, todo dependerá de lo que ingieras, añade la información publicada en British Medical Journal (Revista Médica Británica).

Según la doctora Shakila Thangaratinam, quien dirigió la investigación, las estadísticas muestran que tanto en Europa como Estados Unidos entre 20 y 40% de mujeres superan el peso corporal recomendado durante el embarazo.

“Cada vez estamos viendo a más y más mujeres que aumentan excesivamente de peso cuando se embarazan”, dice la investigadora.

“Y sabemos que estas mujeres y sus bebés están en un mayor riesgo de complicaciones”.

Los expertos aclaran que el estudio no está sugiriéndoles  a las mujeres  que pierdan peso cuando están embarazadas. El consejo es reducir el peso excesivo o evitar aumentarlo.

La doctora Janine Stockdale, del Colegio Real de Parteras del Reino Unido, argumenta que “si una mujer tiene el peso adecuado durante su embarazo, entonces los términos de ‘hacer dieta’ o ‘una dieta de control calórico’, no se deben aplicar a esa mujer”.

“El control de peso es difícil, pero este estudio muestra que asesorando cuidadosamente a las mujeres sobre los mejores métodos, especialmente hacer dieta, puede reducir el aumento de peso durante el embarazo”.

Si eres una futura mamita, pon atención en estas observaciones, pues tu salud y la del bebé que estás esperando, puede estar en riesgo. 

Como estimular a tu bebe antes que nazca

En el momento de su nacimiento, cada niño trae consigo un gran número de capacidades y cualidades que requieren, a lo largo de su vida,  estímulos adecuados a su edad y nivel de desarrollo. Tanto la inteligencia como el cuerpo deben ser alimentados día a día. 

Actualmente sabemos que muchas alteraciones del desarrollo de la inteligencia se podrían haber evitado si no hubiese existido, en la vida de esos niños, privaciones o agresiones en su ambiente de crecimiento.

¿Qué es la estimulación?

La estimulación puede ser definida como “la intervención de un adulto significativo entre el niño y el mundo”. Es un acercamiento simple, sin intermediarios y con un objetivo determinado para facilitar la comprensión del niño respecto del medio que lo rodea y orientar sus reacciones frente a él. 

Estimular no significa realizar tareas complejas o programadas con anticipación , sino aprovechar las experiencias de la vida cotidiana.

Sobre la base del vínculo afectivo, los padres pueden contribuir a través de la estimulación a formar una persona con una capacidad de aprendizaje mayor, más sociable y segura de sí misma. De esa manera, el niño puede llegar a ser tan inteligente como oportunidades se le ofrezcan. No se trata de formar “genios “, o “súper bebés” sino de afianzar todas sus potencialidades.

¿Qué es la estimulación prenatal?

La estimulación prenatal es una técnica que usa numerosos estímulos como sonidos –música y, especialmente la voz de la madre-, movimientos, vibraciones y luces para lograr una comunicación con el bebé antes de que nazca.

De esta manera, el niño que está por nacer aprende a reconocer y a responder a diferentes estímulos, lo que favorecerá paulatinamente su desarrollo sensorial, físico y mental.

¿Mi bebé, también?

Es sumamente recomendable que la inteligencia del bebé se estimule desde antes de su nacimiento.

El niño que está por llegar necesitará no sólo alimentarse estar limpio y dormir, sino que, además, estará ávido de tu cariño y de que le hagas sentirse seguro, querido y aceptado. Estos son los sentimientos básicos para un buen desarrollo integral.

El Dr. Thomas R. Verny, especialista en estudios científicos prenatales de la Universidad de Harvard, asegura que “el amor que la madre vierte en su hijo y la riqueza d comunicación que mantiene con él tienen una influencia determinante sobre el niño y su vida futura”.

¿Cuándo comenzar a estimularlo?

Si entendemos que estimular al bebé es brindarle una oportunidad de relacionarse con su entorno de manera agradable y placentera, debemos tener en cuenta que, desde el momento mismo de la concepción, el amor de los padres está directamente relacionado con el “ser” del niño. En los primeros estadios de su crecimiento depende exclusivamente de la madre.

De acuerdo con el científico Rene Van de Carr, “el estado mental de una mujer embarazada – de calma o agitación- tiene un efecto físico directo en el bebé.”

Diversas investigaciones sostienen que el niño por nacer ya tiene  capacidad para escuchar, ver, percibir estímulos y emociones de su madre, y que es posible promover el desarrollo de su cerebro en el vientre materno.

Los bebés estimulados desde antes de nacer tienden a demostrar un desarrollo visual, auditivo y motor mayor que el promedio. Tienen más capacidad de aprendizaje y coeficiente intelectual superior.

¿Cómo debo hacerlo?

Lo más importante es ayudar a establecer un vínculo afectivo con tu hijo. Antes de que nazca, llamarlo por un nombre o sobrenombre, hablarle y sostener “conversaciones” con tu bebé en formación ayuda a aceptarlo como nuevo miembro de la familia y darle un lugar dentro del hogar.

Se sabe que la música es el más poderoso sonido no verbal. Escuchar música durante el embarazo, especialmente durante el segundo trimestre, estimulará el sentido de audición del bebé. Te darás cuenta, cuando ya haya nacido, que reconoce la melodía que escuchó tantas veces antes de nacer y esto lo ayudará a calmarse.

También acariciar el vientre mientras se repite una frase determinada lo ayudará a asociar una acción con la palabra, aunque no conozca su significado. Mecerse y hacer ejercicios físicos, si no hay contraindicaciones, son técnicas motoras muy valiosas que mejorarán el equilibrio en el niño y lo ponen en alerta.

Una futura mamá que disfruta y acepta el proceso que está viviendo, inicia el contacto afectivo con su hijo antes del nacimiento y le asegura mejores posibilidades de desarrollo afectivo y cognitivo.

Ejercita tus senos durante el embarazo II Parte

¡Llegó la hora de la gimnasia! pues el embarazo genera una serie de cambios físicos y hormonales que pueden provocar la caída de los senos y afectar no sólo tu aspecto sino también tu autoestima. Pero no desesperes, aquí van algunas recomendaciones para mantenerlos arriba.

En general, si tu embarazo se desarrolla normalmente, puedes continuar practicando los mismos deportes o ejercicios que hacías antes de quedar embarazada y que te servían para mantener tus senos firmes, tal como los deseas ahora. Sin embargo, tendrás que hacer ejercicios a un paso más lento a medida que tu embarazo progresa y de sentir algún dolor o mareo, deja de hacerlos inmediatamente.

Mantenerte en forma siempre es importante y especialmente durante el embarazo, así que si no eres una gran deportista, además de la natación que como deporte es el más adecuado para las embarazadas, puedes comenzar con ejercicios que te ayuden a fortalecer los músculos, estos pueden resultar adecuados no sólo durante estos nueve meses sino también luego del parto.

Los métodos derivados del yoga son muy completos y efectivos y no sólo benefician el aspecto de tus lolas sino tu postura, flexibilidad y hasta tu estado anímico. También en la gimnasia localizada, se encuentran ejercicios especialmente indicados para los pechos de embarazadas y madres de lactantes. 

Aquí te pasamos uno para que lo pruebes:

Siéntate sobre una colchoneta delgada con las piernas cruzadas, junta las palmas de las manos enfrentadas y levanta los codos a la altura de los hombros. En esa posición, presiona las palmas de las manos, como si se tuviese una pelota de goma en medio de ellas.

La acción se debe realizar en lapsos cortos y rápidos, siendo posible repetirlas después de una breve pausa, cuidando que no te generen dolores musculares agudos. 

Otro ejercicio efectivo consiste en, sentada o de pie, dejar caer tus brazos a los costados del cuerpo. Subir los hombros haciendo fuerza y manteniendo su peso durante cinco segundos. Relaja nuevamente y repite el ejercicio unas diez veces. Otra posibilidad es ponerte de pie con la cabeza recta y la espalda hacia un lado.

Une las manos detrás de la espalda y estira los brazos hacia arriba y hacia atrás. Aguanta diez segundos antes de soltar, suavemente. 

Aprovecha este momento en el que las dimensiones de tus lolas aumentan, cuídalas y mantenlas firmes con el ejercicio cotidiano. Es una fórmula gratificante para que te sientas fuerte y sensual, de todos modos recuerda que cualquier tipo de gimnasia por suave que sea, debe ser supervisada por tu médico personal.

Ejercita tus senos durante el embarazo

Sabemos que lo principal durante el embarazo es la salud de la madre y del bebé pero el deseo de ser una mamá feliz incluye sentirse bien con la propia apariencia. Aquí te enseñamos cómo con algunos trucos y ejercicios, puedes lucir unos pechos esculturales y sentirte super sensual aún estando en la dulce espera.

Cómo cuidarlas 

Puedes nutrir la piel de esta zona aplicándole cremas con vitamina E que mantienen la elasticidad y previenen la aparición de estrías o incluso cremas anti-estrías especiales que se aplican con masajes. Otras opciones son el aceite de oliva y las cremas hidratantes. También ten en cuenta que debes cuidar tu pecho llevando siempre un sujetador de tirantes anchos adecuado al cambio de volumen.

En la variedad está el gusto

A algunas embarazadas lucir un lindo escote les encanta, sin embargo, aquellas con el pecho más grande pueden sentir molestias por el peso excesivo. Si este es tu caso, lo principal es usar sujetadores adecuados, que aseguren un buen soporte para proteger los que tejidos naturales de la gravedad.

“¡A mí se me han puesto los senos como melones ¡El que está encantado es mi marido pero a mí me hace poca gracia porque pienso que cuando me suba la leche aún crecerán más ¡Diós mío! Espero que después vuelvan a su estado natural…” dice Cinthia, embarazada de 6 meses.

Si, en cambio, estando ya en el segundo trimestre de embarazo, aún no has notado un crecimiento pronunciado de tus pechos, ya sabes que no es demasiado importante pues lo que verdaderamente es relevante es que produzcas la leche para tu bebé. 

Desde el punto de vista estético, aunque no lo creas corres con cierta ventaja pues al tener pechos pequeños durante el embarazo no corres el riesgo de tener estrías más adelante, como sí les sucede a las embarazadas de pechos grandes.

“Sé que no a todas les crecen igual, pero me da rabia no lucir al menos en esta etapa, unas buenas ‘bubis’. De todos modos, el otro día lo comentaba con mis amigas y fíjate que nunca estamos contentas, las más planas envidiamos a las pechugonas y ellas estaban absolutamente horrorizadas de que les crezcan aun más…” comenta Sabrina, embarazada de cinco meses.

La moda en las mujeres embarazadas

¿Tienes un look definido y te alaban por tu elegancia? Puedes seguir siendo sexy durante los meses de embarazo y puedes también atreverte con las últimas tendencias. Aquí van algunos consejos para evitar caer en errores comunes como transformarte en otra persona, o abandonarte durante esta etapa tan especial. 


Todos los cuerpos son diferentes y esta regla no cambia en lo que a embarazo se refiere, pues nadie puede indicarte a partir de qué semana comenzará a notarse tu barriga o tendrás que cambiar el talle de tus sostenes. 

Hay mujeres que en los dos primeros meses ya notan cambios significativos y tienen que salir a comprar ropa de embarazada; en cambio, otras pueden utilizar mucho más tiempo las prendas de siempre.

Sea cual fuere tu caso, el hecho es que con algo de creatividad y, lo mejor de todo, con poco dinero puedes lucir radiante y si lo deseas atreverte a ser un futura mamá que atraiga más de una mirada.
Comodines para esta etapa
Vestidos con corte imperio o tipo babydoll. Son súper cómodos y te dan un aire juvenil. También son prácticos para poder estar linda en cualquier momento del día.
Leggings premamá. En tonos tierra y neutros. Son muy cómodos para el embarazo y con un blusón y una chaqueta negra abierta vas muy bien vestida.
Jeans premamá. Puedes optar por los de diseño recto o pitillo, preferentemente de denim oscuro para que puedas usarlos en toda ocasión.
Utiliza zapato cómodo, son más seguros para evitar las caídas (¡no olvides que llevas un niño en tu vientre!) Una buena opción son las sandalias o zuecos porque no se cierran por detrás ya que puede que los pies se te hinchen (hay gente a la que le aumenta un número el calzado durante el embarazo). Si tu vientre crece mucho en la última etapa, agradecerás tener zapatos que no hay que atar, porque doblarte sobre la barriga.
Aquí va la opinión de Judith quien es una de las que se atreve a más en materia de calzado: “Soy consciente de que si estás embarazada no es recomendable usar tacón, pero para estilizar un poco la figura y durante un ratito corto yo defiendo los tacos pues van bien para salir un ratito por la noche o para ir a una reunión más formal”. Si eres de las coquetas a rajatabla, opta por tacones gruesos y no demasiado altos, te darán más firmeza y evitarán dolores de espalda.
Trucos que nunca fallan
Tu cuerpo está cambiando pero eso no significa que ahora tienes permiso ¡para andar siempre en jogging! Incorpora a tu guardarropa géneros elegantes, livianos y elastizados. Anímate a mezclar prendas de embarazada con tu ropa de siempre.


Más o menos hasta el cuarto mes, una puede vestir con la ropa regular, quizás te aprieten un poco más los pantalones pero cuando estés aproximadamente por la semana 20 la cosa ya se empieza a notar. De hecho, puede sucederte que pases de no percibir cambios pronunciados en tu cuerpo a sentir que tu barriga crece por minutos.

“Me pongo pantalones que hace cuatro días me valían y ya no abrochan. Voy descartando la ropa más ajustada y las faldas que se ciñen a la cintura y rescatando blusones y prendas más holgadas” (Sara, embarazada de 4 meses y medio). 


Un recurso básico y muy sentador es el juego con los colores. Por ejemplo una chaqueta o blazer en contraste con un vestido o camisola más claro a más oscuro para conseguir el efecto de disimular la panza. Suma al equipo un collar y una cartera de los mismos tonos.

Dile sí a los accesorios de todo tipo: cadenas, pulseras, aros, pañoletas, cartera. También a los collares pegados al cuello porque cuando se está embarazada la cara suele estar un poco más reluciente de lo normal, así que todo lo que contribuye a ello, irá bien.
¡Atrévete! Añade a las prendas básicas, como unos vaqueros o una camiseta lisa, detalles de tendencia, como tonalidades fluorescentes, degradados o estampados animal print. Si estás en invierno, suma unos buenos guantes y un pañuelo para proteger la garganta. Las gafas de sol y un bolso de cadena larga completarán tu look de futura mamá fashion.

Hablamos de la tabla China

La tabla china es uno de los sistemas más conocidos para predecir el sexo del bebé. La predicción del sexo del bebé se puede usar como guía, en caso de que tengas curiosidad por saber antes de que nazca, si el bebé que llevas en tu barriga será un niño o una niña.

Tener una idea del sexo del bebé antes del parto puede ser muy útil para anticipar compras, elegir nombre o escoger los colores más adecuados para decorar su habitación.

¿Te gustaría saber el sexo de tu futuro bebé?
Desde hace cientos de años, circula esta tabla china que precide el sexo del bebé calculando la sinergia entre dos parámetros. Para predecir el sexo de tu futuro bebé, la tabla china determina, considerando la edad de la madre y el mes en que tu bebé fue concebido, el sexo del hijo que vendrá al mundo.

En el caso de que la madre haya nacido en cualquier mes que no sea enero y febrero, su edad lunar es su edad actual más 1 si ya pasó el cumpleaños en el momento de concebir. Si naciste en enero o a comienzos de febrero, súmale 2 años si en el momento de concebir ya había pasado su cumpleaños.

Un secreto bien guardado
Cuenta la leyenda, que esta tabla fue enterrada en una tumba de la familia real china hace 700 años. Actualmente, el original está guardado en el Instituto de Ciencia de Pekín. Al parecer, cuando se usa bien, la tabla acierta en un 90 por ciento de los casos. Sin embargo, no hay estudios científicos al respecto. Debes tener en cuenta que puede haber variaciones, si desconoces el momento exacto de la concepción, sobre todo, si se ha producido a caballo entre dos meses, o si tienes una menstruación irregular.

En ambos casos, es posible que los resultados no sean fiables para predecir si el bebé será niño o niña. No obstante, si todavía no estás embarazada, sólo debes intentar concebir en el mes correspondiente al sexo que desees de acuerdo a esta tabla. Y si ya estás embarazada, esta tabla china también te sirve para conocer el sexo del bebé que llevas dentro.

Tabla china para predecir el sexo del bebé
Para usar esta tabla, sólo debes buscar el casillero de acuerdo al mes en que concebiste, aproximadamente 2 semanas después de la fecha de tu última menstruación, y la edad que tenías en ese momento. Su lectura es muy sencilla: en las columnas verticales aparecen los meses del año y en las filas horizontales la edad de la madre. Escoge el mes en el que se produjo la concepción y la edad de la madre en dicho momento.


Lo que escuchan los bebes durante el embarazo

Se dice habitualmente que los bebés nos oyen incluso cuando están aún en el útero materno. Recomiendan que les hablemos, tanto las madres como los padres, para que se vayan acostumbrando a nuestras voces.

Se recomienda incluso que pongamos música tranquila para que la escuchen y, si elegimos una pieza en concreto y la repetimos a menudo mejor, para que cuando salgan la reconozcan y les ayude a calmarse.

Pero, ¿qué oyen los bebés dentro de la barriga exactamente? ¿Nos oyen? ¿Cuándo empiezan a oírnos? ¿La música que le ponga, tiene que ser música clásica?

Lo primero que hay que decir es que sí, nos oyen. No es que oigan claramente lo que está sucediendo, ni mucho menos, porque están dentro del útero, flotan en líquido amniótico y eso, quieras que no, amortigua mucho el sonido. Sin embargo, sí distinguen sonidos ambientales y pueden llegar a conocer el tono de la madre al hablar e incluso el tono del padre al hablar.

¿Cuándo empiezan a el feto a oír?

Hacia la semana 20 el feto empieza a percibir sonidos, siendo los primeros que escucha los latidos del corazón de su madre y su voz (la voz de la madre le llega desde dentro). El oído del bebé está completamente maduro a las 25 semanas de gestación. A partir de ese momento ya oye los ruidos ambientales, reaccionando a ellos con muecas como guiños de los ojos o incluso frunciendo el ceño si los ruidos son fuertes.

Se ha visto también que ante los ruidos bruscos pueden llegar a hacer algún movimiento repentino y se ha evidenciado que puede llegar a producirse una aceleración momentánea del ritmo cardíaco, que es lo mismo que nos pasa a nosotros cuando nos asustamos.

¿Qué oyen dentro de la barriga?

A partir del momento en el que empiezan a oír, los bebés escuchan continuamente el latido del corazón de mamá, la palpitación de las arterias y, cuando se producen, los ruidos de las “tripas”, la voz de la madre y en menor medida lo que sucede en el exterior.

Como ya he dicho, el líquido amniótico, además de la piel, el útero y en definitiva todos los tejidos que hay entre el bebé y el exterior, hacen de freno para el ruido. Se calcula que al bebé le llegan, más o menos, unos 20 decibelios menos de lo que sucede fuera. Si entramos en una discoteca, con la música a unos 100 decibelios, le llegarán unos 80, que equivalen a tener un equipo de música muy alto de volumen.

Como no vamos a ir a la discoteca, podríamos decir que el tráfico intenso en una ciudad, que genera 60 decibelios, llegaría al bebé en unos 40 decibelios, que es el ruido que generamos al romper una hoja de papel. Si esto lo extrapolamos a la voz, nuestro tono de voz normal genera unos 60 decibelios, mientras que si hablamos en voz baja (no susurrando, sino en voz baja), generamos unos 30-40 decibelios. De esto se extrae que para que nuestro bebé nos oiga (a los padres) tenemos que hablarle normal… si le hablamos en voz baja, pues nos oirá bien poquito.

¿Es bueno ponerles música?

Supongo que la mejor respuesta para esta pregunta es: malo no es. Hay madres que sí les ponen música, repitiéndola a menudo, para luego seguir escuchándola cuando el bebé ha nacido, con la intención de calmarles.

Yo lo que le diría a una madre es que escuche música que le guste, simplemente, para disfrutar de ella. Que la escuche, que se relaje con ella y ya que lo hace, si quiere, que lo haga por la tarde-noche. A esa hora el cerebro de los bebés está muy activo y reacciona más a los estímulos (se dice que reacciona hasta el doble de rápido).

Así que sobre esa hora lo ideal es poner música que te guste, sentarte en el sofá, levantar las piernas y disfrutar del momento (a ver si el bebé disfruta también…).

Si después del parto quieres poner la misma música que oías cuando estabas embarazada hazlo, se ha observado que los bebés responden con más atención a la música que habían oído dentro del útero que a la que nunca habían escuchado.

¿Es mejor poner música clásica?

Muchos padres hemos conocido a diversos compositores de música clásica gracias a que tenemos bebés. Hacen vídeos para bebés con música clásica, dicen que con Mozart se hacen más listos o se calman más, etc.

La realidad es que da un poco igual. Si te gusta la música clásica, puede ser muy estimulante y tranquilizante escucharla para relajarte y disfrutar. Si no te gusta o si no conoces las piezas y lo haces por el bebé, vale más que te pongas música que te guste.

Lo importante al fin y al cabo no es la música que pongas, sino que al escucharla te relajes: cuando las madres están más tranquilas y en consecuencia menos estresadas el suministro sanguíneo a la placenta mejora notablemente.

Vestidos de fiestas para las embarazadas

veboda
Los vestidos de fiesta son aquellos vestidos que nos vamos a poner en momentos especiales, como por ejemplo tener que acudir a una boda. Y estando embarazada, podéis llevar todo tipo de modelos en vestidos de fiesta, ya sean cortos (que de hecho están de moda) o largos.
vestido_novia_embarazada_15
Los vestidos de fiesta  para embarazadas los podréis encontrar también con las tendencias que se dan para este tipo de vestidos y en la moda de las que no están en estado de buena esperanza.
Así los tenéis con colores muy vivos o con estampados variados .Además aquellos que llevan lazos o detalles de brillantes también serán vestidos a la última ya que estas son algunas de las tendencias que se dan en los vestidos tanto para 2011 como para 2012.